Software libre: Una herramienta fundamental para avanzar hacia la soberanía tecnológica

Software libre: Una herramienta fundamental para avanzar hacia la soberanía tecnológica

Pamela Aguirre
Parlamentaria andina por Ecuador

Para construir la sociedad del conocimiento, como lo habíamos planteado en artículos anteriores, es necesario democratizar el acceso al internet y poner la tecnología al servicio de la sociedad y no –como parece ser normal-, la sociedad al servicio de la tecnología. Una de las herramientas para  asegurar la soberanía tecnológica es el software libre.

El software libre permite garantizar las libertades del usuario y las comunidades, en torno a cuatro ejes: ejecución de los programas con cualquier propósito; estudio y modificación de los mismos según las necesidades propias (para ello, es necesario contar con el código fuente); distribución de copias; y la libertad de mejorar el programa y hacer públicos los avances.

Sus beneficios exceden el ámbito estrictamente técnico al fomentar un modo colaborativo de producción que transgrede los márgenes del capitalismo cognitivo. En lugar de supeditar la innovación a las ganancias de grandes empresas que comúnmente ejercen monopolios, el software libre prepondera el bien común. Se retoma así el principio de que el conocimiento es un bien producido colectivamente que no genera rivalidad de consumo y, por ende, no debe ser privatizado.

El Estado es un actor clave para potenciar los beneficios del software libre a gran escala y garantizar la soberanía tecnológica. Mediante la implementación de marcos jurídicos y políticas públicas que impulsen estas prácticas no solo se prioriza el ahorro fiscal frente al pago de aplicaciones y licencias privativas, sino también, el impulso a economías locales de servicios informáticos que respondan a las necesidades de la población. Se fomenta, además, el empoderamiento ciudadano en torno al uso de las tecnologías de la información y la comunicación.

En Suramérica, uno de los países pioneros en el tema es Ecuador. El 10 abril de 2008, a través de un decreto ejecutivo, se estableció como política pública el uso de software libre en todas las entidades gubernamentales, evitando un gasto de 15 millones de dólares anuales solo por el pago de licencias a proveedores de software.

Es así que la web del Sistema de Compras Públicas, por ejemplo, fue creada íntegramente con herramientas de software libre y desarrollada por profesionales ecuatorianos. De igual manera, se utilizó software libre para construir el “Quipux”, sistema informático del Estado utilizado para la gestión electrónica de los documentos públicos, que en promedio tiene más de 10 mil usuarios en línea y donde se realizan mil transacciones por segundo.

El mayor avance legal de nuestro país en este ámbito se refleja en el Código Orgánico de la Soberanía Social del Conocimiento y la Innovación (Código Ingenios), en el que se crea un orden de prelación para las licencias abiertas y se establecen incentivos a las empresas de software y hardware que trabajan con fuente abierta. Además, la Ley de Educación Superior dispone que se debe optar por software libre en todas las universidades del país.

A nivel regional, países como Brasil, Argentina, Venezuela, Paraguay, Chile y Perú también están trabajando en formas de software público, que es liberado para uso extensivo de toda la población. De esta forma, en lugar de desembolsar ingentes recursos para el pago de licencias, se puede invertir en la investigación y desarrollo de software libre que genere conocimiento propio y apoye al desarrollo del talento humano.

Además de los esfuerzos particulares, es importante que se aborde este tema en instancias de integración regional como el Parlamento Andino. Sin duda, la reducción de la dependencia tecnológica es un factor clave para consolidar la soberanía de nuestros países y avanzar en la construcción de una economía regional basada en el conocimiento.

*Las opiniones personales expresadas en este artículo, no comprometen ni identifican la postura institucional del Parlamento Andino

27 Agosto, 2018